domingo, 7 de febrero de 2010

Modulo I El Aprendizaje como Reto y Oportunidad ante la Globalización.

En este primer modulo del curso de Integración de la Tecnología en Ambiente de Aprendizaje me parece de lo más interesante y actual. Desde mi perspectiva (tengo la carrera de Ingeniero Industrial, mi ocupación principal es el administrar y dirigir dos PYMES así como también doy clases en una preparatoria técnica) veo que el fenómeno de la globalización ha creado la necesidad de innovar muchas de las actividades de nuestra vida, a riesgo que de no hacerlo podemos quedar varados y posiblemente volvernos obsoletos.

Esta necesidad de innovar nos lleva a entrar a una “carrera” de cambios acelerados que nos provocan una serie de crisis en varios aspectos de nuestra vida, desde las actividades empresariales o laborales (administrativas, de dirección y operativas), las domésticas, las de entretenimiento y por supuesto las de aprendizaje, entre otras.

Cuando me refiero a “crisis” lo tomo como la dualidad que algunos autores manejan: Riesgo (o Reto) y Oportunidad. De tal manera que la globalización no solamente es el mal de nuestros días, sino también es una oportunidad de mejora y crecimiento. Es decir, si tenemos personas y organizaciones preparadas (capacitadas) para hacerle frente, la globalización se presenta como una aliada.

La globalización, en resumen, es el fenómeno mundial que acorta las distancias y borra las fronteras entre las naciones. Actividades como el viajar de una ciudad a otra (incluso en continentes distintos) que antes tardaban días, ahora se realizan en horas; las comunicaciones han sido fuertemente impactadas con el arribo de las TIC´s (Tecnologías de Información y Comunicación) como el Internet. Todo lo anterior ha creado la famosa “aldea global” en la que hoy vivimos.

Ahora bien, centrando este trabajo en el aspecto del aprendizaje, puedo mencionar que el problema detectado es que los modelos tradicionales de aprendizaje (o enseñanza) que imperan en nuestro país (en todos los niveles educativos) son mayormente centrados en el maestro. Lo anterior tiene como consecuencia que los alumnos egresados de centros educativos que manejan el anterior modelo, tengan una formación que se basa en tener alumnos pasivos, poco proclives a la creatividad, no afectos al pensamiento crítico, que dejan en manos de otros la identificación y solución de los problemas y fundamentalmente alejados del autoaprendizaje. Así pues, el anterior modelo deja en clara desventaja a los egresados de escuelas tradicionales frente a los retos actuales de la globalización. Estos retos implican que las personas y las organizaciones deben de estar preparadas para enfrentarse a una alta competitividad.

El anterior problema nos enfrenta a la siguiente necesidad: se deben de crear lo que en los textos llaman “ciudad del conocimiento” y por ende ciudadanos del conocimiento, los cuales tengan habilidades, destrezas, actitudes y valores (es decir, competencias) que les permitan enfrentarse a la vida real (fuera de las aulas de la escuela) con mayor competitividad y así tener muchas más probabilidades de lograr el éxito.

De ahí partimos para considerar que el modelo centrado en el maestro es ya obsoleto y por lo tanto se requiere innovarlo. La propuesta que nos plantea los textos estudiados es cambiar ese anticuado modelo de aprendizaje por el modelo centrado en el alumno.

En este nuevo modelo, el alumno es el eje principal sobre el que gira toda la actividad educativa. En la representación gráfica vemos al alumno como la parte central de seis círculos concéntricos: El alumno, maestro, contenido, curriculum oculto, sociedad y marco filosófico.

La actividad del aprendizaje parte de la filosofía humanista (esto es el primer círculo), la cual promueve la dignidad de la persona así como su plena libertad de elección y con una teoría pedagógica constructivista y andragogía que permite al alumno construir aprendizajes significativos, hacerse responsable plenamente de su propio aprendizaje, incrementa la motivación, etc.

La sociedad, es el siguiente círculo, la cual plantea las necesidades u objetivos que la educación debe de cumplir: el alumno como generador de innovaciones, como transmisor de la cultura así como el desarrollo de competencias del alumno ante la globalización como por ejemplo el uso de la tecnología y la adaptabilidad a distintos entornos.

En el tercer círculo tenemos al curriculum oculto: la cultura de la organización o el contexto institucional. Tenemos que la visión, misión y objetivos de la institución como también su diaria operación se enfoquen al alumno.

El contenido representa el siguiente circulo, y en este debemos de ser claros en que el modelo lo propone no solo como el mero fin sino también como el medio para que se afiancen también las habilidades básicas del alumno: capacidad de identificar y solucionar problemas, capacidad de síntesis, aplicación del pensamiento crítico y creativo.

El rol del maestro, es el quinto círculo, es ser un facilitador que diagnostique adecuadamente las diferencias individuales de los alumnos, tanto en lo tocante a conocimientos como a la persona en sí. Debe de utilizar adecuadamente las TIC´s como respaldo de estrategias didácticas constructivistas y dejar de ser un simple transmisor de conocimiento.

Como fin y principio de estos círculos concéntricos esta en el centro el alumno (sexto círculo), el cual se debe de asumir como actor: sean independientes, tengan control sobre su aprendizaje y desarrollen su metaprendizaje. Por lo que tendrán actividades tales como la búsqueda y sistematización de la información, adecuada comunicación, discusiones temáticas y reflexión sobre el proceso del aprendizaje. Lo anterior deberá desarrollar los siguientes talentos en los alumnos: autoaprendizaje, pensamiento crítico, creatividad, identificación y solución de problemas, comunicación y trabajo colaborativo.

Todo lo anterior inmerso en un ambiente de utilización de las nuevas tecnologías de la comunicación e información, es decir, al utilizar las TIC´s en el modelo centrado en el alumno permite que los círculos concéntricos se articulen y se cree una visión integral y no fragmentada. De esta manera, los diferentes círculos se interrelacionan unos con otros formando un todo que permite dar una adecuada respuesta innovadora a la necesidad planteada por la globalización de crear ciudadanos del conocimiento.

Sin embargo, el cambiar de un modelo centrado en el maestro o tradicional al modelo centrado en el alumno no es nada fácil. Este proceso de innovación tiene riesgos que no deben de tomarse a la ligera. El texto nos propone una manera de enfrentar este cambio con las mayores posibilidades de éxito, tarea encargada a los directivos de las instituciones educativas.

Lo anterior nos hace ver la necesidad de utilizar una adecuada gestión de la innovación para realizar el cambio entre modelos teniendo como presentación el uso de las TIC´s y en esencia el cambio radical en el modelo de aprendizaje (los seis círculos concéntricos).

Esta gestión requiere identificar la curva en la que se encuentra cierta innovación y en esta ubicar el lugar en el que se encuentra el proceso de innovación y aplicar la acción recomendada: soporte a los pioneros, apoyo a los innovadores y control en la madurez.

Puedo concluir que: Me parece novedoso que una adecuada integración de la tecnología a un ambiente de aprendizaje, sea lo que en gran medida determina el éxito del cambio de modelo de aprendizaje (del centrado en el maestro al centrado en el alumno). De esta manera las organizaciones educativas pueden dar una respuesta adecuada a la necesidad de construir ciudades (con ciudadanos por supuesto) del conocimiento. Así convertir al fenómeno de la globalización en una aliado, en vez de una enemigo, y posibilitar la mejora continua de la persona, de la sociedad y del medio ambiente.

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